El Blackjack y su historia

Casi todos los juegos de azar que conocemos en la actualidad tienen su origen en tiempos remotos, aunque, en la mayoría de los casos, es imposible precisar con exactitud la fecha o el lugar donde se originaron.

Con respecto al blackjack, hay muchísimas teorías acerca de su origen, aunque la mayoría coinciden en que fue en Europa.

La teoría más aceptada ubica el origen del blackjack en el siglo XVII, en Francia. Aparentemente, habría derivado de otro juego muy popular en esa época, llamado Vingt et Un, Veintiuno. Las reglas no son del todo iguales, pero el mecanismo básico del juego es el mismo. Las diferencias más importantes entre el Vingt et Un y el blackjack son: 1) en el Veintiuno, sólo el croupier podía doblar la apuesta; y 2) el jugador podía apostar después de cada vuelta.

Probablemente haya habido dos juegos franceses más que influyeron en la creación del blackjack: el Chemin de Fer y el French Ferme.

 Otra de las teorías hace nacer el blackjack en Italia, como variante de un juego llamado Siete y medio, que también se jugaba en España. En el Siete y medio las cartas se repartían siempre boca arriba, las figuras valían medio punto y el rey de diamantes oficiaba de comodín. A la jugada en la que un jugador se pasaba se le llamaba “Bust”, término que se sigue utilizando en el blackjack hoy en día.

El blackjack llegó a Estados Unidos a fines del siglo XVIII y se extendió rápidamente por todo el territorio. Pero a fines del siglo XIX el juego en general fue prohibido en Estados Unidos, ya que se decía que fomentaba la delincuencia, y se lo relacionaba con el crimen organizado. A pesar de esto, el juego no se perdió, ya que se organizaban partidas ilegales donde se jugaban juegos de naipes, entre ellos el blackjack. Durante los años 20, las leyes en contra del juego se endurecieron.

Pero en 1931, el estado de Nevada decidió autorizar el juego.  La población del estado había crecido en los últimos tiempos, debido a la gente que llegaba para participar de la construcción del ferrocarril primero, y de la represa Hoover más tarde. Para esa época, Las Vegas ya era una ciudad muy importante en el país, y el juego estaba generalizado, siendo el blackjack uno de los juegos de casino más populares.

Y, como sucede con los juegos más populares, no tardaron en aparecer los expertos, y aquellos que se dedicaban a estudiar el juego en forma minuciosa, muchas veces desde el punto de vista matemático.

El primer estudio sobre el blackjack apareció en 1953, escrito por Roger Baldwin y un grupo de colaboradores. Se publicó en el Journal of American Statistical Association, con el título “La estrategia óptima del blackjack”. Este estudio se basaba, justamente, en las matemáticas, las estadísticas y las probabilidades, para usarlas a favor del jugador, reduciendo la ventaja de la casa al mínimo posible. Este método era eficaz, pero muy difícil de aplicar valiéndose sólo de la memoria.

Algunos años después, el profesor Edward Thorp encontró la solución, valiéndose de ordenadores, con ayuda de los cuales diseñó un sistema que, con algunas modificaciones, sería conocido como el famoso método del conteo de cartas.

Con los resultados obtenidos publicó un libro que llegaría a ser uno de los más famosos libros sobre blackjack: “Beat the Dealer” (“Venza al croupier”), en 1963. Como los casinos vieron que este método era realmente eficaz, comenzaron a tomar diferentes medidas para hacer imposible el conteo de cartas. Así se empezaron a modificar las reglas del juego, en algunos casos, y a añadir cada vez más mazos, para hacer que el conteo de cartas fuera prácticamente imposible.

 Sin embargo, los contadores de cartas no se amilanaron. Fue el caso de Ken Uston, un jugador de blackjack brillante, para muchos el mejor del mundo, a quien, después de ganar fortunas contando cartas, se le terminó impidiendo la entrada a todos los casinos.

Con internet, la popularidad del blackjack continúa en alza. Las reglas del blackjack online son las mismas que en el blackjack real, y es uno de los juegos online con mayor demanda.