Polémica sobre el Blackjack en EE.UU

En la Cámara y Senado de Florida se esta debatiendo sobre si se le va a permitir a la Tribu Seminole seguir ofreciendo juegos de cartas como en los casinos de Las Vegas.

El proyecto que está elaborando la Cámara para presentar al Gobernador Charlie Crist, prevé que los casinos de las tribus seminole sigan explotando tragamonedas, pero no juegos de barajas, más específicamente de blackjack. El contrato actualmente vigente permitía el blackjack en los casinos seminole.

El Representante Bill Galvano ha dicho que la Cámara está optando por un acuerdo solamente para las máquinas tragamonedas, y que se está revisando toda la información que han recibido, para así determinar las cláusulas que se incorporarían en el nuevo contrato con la tribu Seminole.

Por otro lado, el senador Dennis Jones ha dicho que la opción de tener solo las máquinas sería un error y no funcionaria. También dijo que por la fuerte crisis económica que se está viviendo en la ultima época, los legisladores tendrían que darle a la tribu otras opciones como el blackjack, para tener más fuentes de ingresos.
Lo que busca el Senado es que no se llegue a un acuerdo por el que se reducirán los ingresos de la tribu, sino un acuerdo en el que haya más variedades de juegos para obtener más ingresos, y que la solución no sea, como quiere la Cámara, aumentar los impuestos a la propiedad o subir los impuestos sobre las ventas.

El Senado argumenta que, en el caso de que en este casino se prohíba el blackjack, la gente va a empezar a concurrir a otros casinos de otras regiones, y esto resultaría en un perjuicio directo para el estado de Florida.

Aunque el año pasado salió un fallo que decía que la tribu ya no podía ofrecer más juegos como el blackjack, ya que es ilegal en Florida,  ellos siguieron teniendo estos juegos a disposición del público.

Este fallo de la Corte pone a los legisladores ante la situación de tener que decidir si se obliga al gobernador a renegociar el convenio con la tribu, firmado por él mismo, quitando la opción del blackjack, o se deja el contrato tal cual como está. La puja de Crist a favor de mantener el actual convenio es por los $188 millones calculados para este año como ingresos del casino seminole, que ayudarían a cubrir el déficit de más de 6 mil millones de dólares que tiene el estado.

El senador Jones ha ofrecido una opción distinta, que sería la de permitir a la tribu seguir ofreciéndole al público el blackjack, pero pagarle al estado más dinero por ello. Así, se estaría ayudando a la industria de apuestas, bajando la tasa un 50 por cierto de impuestos en los casinos del sur de Florida.

Durante algún tiempo más, este asunto se seguirá debatiendo en la Cámara y Senado de Florida.