Lecciones para jugar al Blackjack

Si bien el blackjack, como muchos otros juegos, tiene variantes, hay reglas básicas que permanecen inalterables en todas ellas. El objetivo del blackjack también es el mismo siempre: ganarle a la banca tratando de acercarnos a 21 puntos con nuestras cartas, sin pasarnos.
En el blackjack las cartas entre el 2 y el 9 tienen el valor nominal; el 10 y las figuras valen 10; el As puede valer 1 u 11, según lo que mejor convenga a nuestra mano.
Se dice que un jugador tiene Blackjack natural, cuando las dos primeras cartas que recibe son un as y un 10. Con esta jugada gana automática la mano y cobra 3:2, salvo que el crupier también tenga Blackjack natural, en cuyo caso es un empate y se devuelven las apuestas.
Dos manos del mismo valor siempre indican empate, excepto en el caso de 21 puntos: un blackjack siempre derrota a cualquier mano de 21 puntos formada por otros naipes, es decir 3 o más cartas. Por ejemplo, una mano As + J vence a una mano K + 5 + 6.
El resto de las jugadas paga siempre 1:1.
Cualquier jugada de más de 21 puntos significa que nos pasamos y perdemos automáticamente la mano. Si el crupier reparte nuevamente y el jugador vuelve a pasarse, la banca vuelve a ganar sin necesidad de que el crupier se reparta a sí mismo de nuevo, y sin importar si con sus cartas también se pasa.
Cuando un jugador se sienta a la mesa de blackjack, tendrá frente a sí su círculo de apuestas, donde colocará sus fichas. Una vez hechas las apuestas, el crupier reparte las cartas. En el blackjack online, una vez que hemos hecho nuestra apuesta apretamos el botón de Repartir.
El crupier reparte dos cartas boca arriba para cada jugador, y en último término dos cartas para sí, una boca arriba y otra boca abajo.  Según la versión de blackjack que estemos jugando, puede repartirse una sola carta a sí mismo. Además, también según variantes, puede llegar a repartirse ambas cartas cubiertas.
Si la carta descubierta del crupier es un as, ofrecerá a los jugadores una opción de apuesta llamada “seguro”, que el jugador no tiene obligación de aceptar. En el blackjack online, si no queremos el seguro, simplemente hacemos click en Pasar o Declinar. Si lo queremos hacemos click en Aceptar. Cuando aceptamos el seguro, debemos poner una apuesta igual a la mitad de nuestra apuesta inicial, en el lugar indicado en el paño para esta apuesta. Hecho esto, el crupier verifica si tiene blackjack, descubriendo la segunda carta. Si tiene blackjack, los jugadores que hayan aceptado el seguro cobrarán 2:1. Si no tiene, pierden el seguro y continúan jugando con su apuesta original. Si algún jugador también tiene blackjack empata con el crupier.
En algunas mesas de blackjack tenemos una opción de “rendirnos”, una vez que el crupier ha verificado sus cartas y no tiene blackjack. Si nos rendimos cobramos la mitad de la apuesta de la mano correspondiente.
Una vez que hemos verificado nuestras cartas, y no tenemos blackjack ni nos hemos rendido, tenemos la opción de pedir más cartas para acercarnos a 21 puntos. Tenemos varias apuestas posibles con nuestras cartas en la mano. Podemos dividir la mano, cuando tenemos dos cartas iguales, podemos doblar nuestra apuesta, podemos volver a dividir o volver a doblar incluso, según las reglas del casino. En algunos no está permitido, por ejemplo, dividir ases más de una vez.
El crupier, una vez verificadas sus cartas y si no tiene blackjack, también tiene la opción de pedir cartas. Sólo que en su caso, tiene obligación de pedir con 16 o menos, y de plantarse con 17 o más. En algunos casinos, puede pedir carta con 17 blando ( la mano “blanda” es la que incluye un As).
Si el crupier se pasa, los jugadores que no se hayan pasado ganan la mano. Cuando el crupier se planta, se compara cada mano de cada jugador con la del crupier; las manos mejores se pagan, las que suman los mismos puntos empatan, el resto pierden.