El blackjack es un juego tradicional de casino, cuyas reglas generales son casi iguales en todos lados. Pero también tiene variantes de juego, que debemos conocer y tener en cuenta a la hora de jugar.
Por lo general, en los casinos de Europa se juega la variante de blackjack llamada Blackjack Europeo, que tiene algunas diferencias con el blackjack tradicional.
Por ejemplo, cuando el repartidor da cartas, se reparte a sí mismo en primer lugar una carta descubierta. Luego de repartir las dos cartas de cada jugador de la mesa, se reparte a sí mismo su segunda carta. El crupier no comprueba si tiene blackjack hasta que finaliza la primera rueda de apuestas.
Si jugamos blackjack europeo, sólo podremos doblar nuestra apuesta cuando nuestras dos primeras cartas sumen 9, 10 u 11.
Por lo demás, el objetivo del juego de blackjack es el mismo, ganarle al crupier, tratando de acercarnos lo máximo posible a 21 sin pasarnos. Los valores de las cartas son los mismos que en el blackjack tradicional.
Si al finalizar la mano nuestras cartas suman más que las del crupier, ganamos; si suman menos, perdemos; si suman la misma cantidad, se considera empate y se nos devuelve nuestra apuesta.






